domingo, 20 de abril de 2008

POR MI VENTANA

El otro día estaba sentado en el sofá de casa viendo la tele, cuando de repente, y no se muy bien por que, tuve la imperiosa necesidad de levantarme y dirigirme hacia el balcón, y así lo hice, aparté las cortinas y ahí estaba, una vista increible, normalmente ya me gustaba, pero ese día era especial, el cielo estaba plagado de nubes blancas entremezcladas con el azul del cielo, parecian trozos de algodon entrelazados entre sí y todo junto conformaba una imágen de postal digna de mostrar.

Corrí rápidamente hacia el cuarto del ordenador, abrí un cajón y cogí la cámara de fotos, rápidamente volví corriendo hasta el balcón con la esperaza de que la estampa no se hubiese desvanecido, las nubes son muy inpredecibles, incluso para Mario picazo, pero no, no se había ido, aún estaba allí, saqué la cámara de la funda y disparé varias instantáneas, al cielo, al horizonte y a todo la composición en general.


Sin duda esto nos enseña que si nos esforzamos en buscar nos daremos cuenta de que aún existen cosas hermosas en el mundo, a nuestro alrededor, aunque en ocasiones estamos tan ocupados o ensimismados que casi siempre nos perdemos esos pequeños detalles que hacen de este mundo un mundo mejor y de nosotros mejores seres humanos.

Ha sido lo más cerca que he estado del paraiso.

No hay comentarios: